Presentación del Schnauzer miniatura

 Creo que todos ya tenemos algúna idea de lo que se espera de un perro, de cualquier raza, en el ring . El juez tiene que poder estudiar al ejemplar desde todos los angulos, tanto quieto como en movimiento. Y el expositor tiene que colaborar a fin de que el juez pueda hacer su labor adecuadamente.

Normalmente, el patrón que siguen los jueces es el mismo. Primero, una vez que todos los perros participantes en una clase estén alineados en el ring según su número de catálogo, querran verlos moverse juntos. En movimiento, el perro debe estar siempre a la izquierda del expositor, la correa sujeta en la mano izquierda, la vuelta al ring se da en sentido contra-reloj, de forma que el perro se encuentre siempre entre el juez y el expositor, y el juez no tenga obstaculo para ver al perro.

El ritmo a seguir en muchas ocasiones lo maracará el primero de la fila con lo cual nos puede fastidiar si va demasiado lento o demasiado rápido. El movimiento del miniatura debe ser fluído y potente (como su hermano mayor el gigante). Cuidado con no arrastrarse y tampoco correr. La cabeza la debe llevar el perro bien alta . Para lograr esto, ya que el miniatura es muy dado a “barrer el suelo con su barbas”, se puede poner la correa bien alta, detrás de las orejas, y llevar un poco tirante. Pero ojo con no ahorcar al perro.

Seguidamente, el juez examinará los ejemplares uno por uno (esto en el miniatura se hace sobre una mesa). Mientras te toca el turno, debes “posar” (cabeza alta, cuello estirado, rabo levantado, patas bien colocadas y anguladas) tu perro de lado en la fila y mantenerlo en una postura que realce su buenas cualidades. (Aqui, en mi opinión, dependerá del número de perros que compiten contigo - si son muchos, puede ser buen momento para dejar que tu perro se relaje un poco - aúnque hay que estar siempre pendiente del juez, ya que algunos mientras examinan al ejemplar que tienen en la mesa tambien miran a los que estan en la fila .... y en definitiva se trata de que el juez vea a tu perro siempre favorablemente).

Una vez en la mesa, con el perro bien posado, el juez lo examinará . Querrá verle la boca, la textura del pelo, conformación morfológica, etc. Aqui es muy importante que el perro esté acostumbrado a estar encima de una mesa y que lo toquen. Luego el juez pedirá ver el movimiento individual del perrro, o bien ida y vuelta en linea recta o bien triángulo, para poder apreciar los aplomos, movimiento trasero y delantero. Al final, de vuelta delante del juez, es tambien costumbre posar al perro delante del él, pero a cierta distancia para que pueda verlo bien.

De vuelta a la fila, si quedan más perros por examinar, de nuevo puede ser buen momento para “relajarse” o aprovechar para un poco de arreglo de barbas, patas o cejas (el arreglo de peluquería en el miniatura es muy importante, pero eso sería tema para otro artículo).

Despues de todo esto, el juez puede preseleccionar algunos ejemplares, verlos en movimiento otra vez, y tomar una decisión final. Si partimos de la base de que presentar un perro en ring es una labor conjunta entre perro y expositor, llegamos a la conclusión de que hace falta una buena compenetración entre los dos y cierto dominio por parte del expositor sobre el perro. Y eso se logra “trabajando” con el perro.

Personalmente en esto me han ayudado mucho clases de obediencia. Simple obediencia, aúnque sea con un “pequeño” miniatura, pero pienso que cualquier actividad compartida, aúnque sea juego, puede dar buen resultado, siempre y cuando para el perro sea motivo de satisfacción y no una imposición. Lo que si tengo bien claro es que presentar un perro en las mejores condiciones es muy importante y es algo que no se logra de la noche a la mañana.

Para el expositor, una buena forma de ir aprediendo es observar a los “handlers” profesionales en ring , que ellos sí saben lo que hacen y como realzar al máximo las buenas cualidades de los ejemplares que presentan.

Para el perro, es una labor de mucho tiempo. No se puede prentender ponerle un collar al perro un buen día y presentarlo en su primera exposición si no le has hecho caso antes nunca . Conviene empezar desde muy pequeñito, que sepa lo que es un collar, una mesa, andar a la izquierda, el ruido de una exposición, la muchedumbre de gente, etc.

El schnauzer miniatura esta clasificado en el Grupo II , perros de guarda y defensa, casi todos ellos grandes, todos valientes, fuertes y “echaos pa'lante” . Junto con el pinscher, el miniatura se ve algo “fuera de lugar” ... no es que le falte valentía, todo lo contrario, pero por su escaso tamaño puede no destacar. Y entonces entra en escena lo que yo llamo alegría.

El schnauzer miniatura es por naturaleza un perro muy vivo , muy alegre, muy valiente. Todos los que yo tengo son tambien muy hogareños, y muy apegados a su dueño. A lo largo de los años he visto que el ring puede llegar a formar parte de sus vidas sin problema, siempre y cuando se fomente o se controle esa alegría que en el miniatura es tan natural. Para esto hay que conocer muy bien a tu perro, saber si reacciona positivamente ante un juguete o comida, o si por contra necesitas frenarlo un poco.

Algún que otro juez me ha pedido que “plante” a mi perro. Por supuesto hay que saber hacerlo, de alli la importancia de enseñar a tu perro, trabajar con él, que él tenga confianza en ti, para que en un momento dado te deje posarlo, estirarle la patita o levantarle el rabo. Personalmente siempre he pensado que yo no presento una “estatua de plástico”. Es un ser vivo! Y del Grupo II! Y como tal pienso que debe presentarse, diciendo “aqui estoy yo”. Que entre en el ring contento, feliz, lleno de confianza ....... ALEGRE !!!